¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE LA SEGURIDAD PRIVADA?


Mtro. Teodoro A. Serralde Medina

Un hecho innegable en varias partes del mundo es que la seguridad privada está creciendo exponencialmente, por lo que, es pertinente estudiar qué implica esta actividad y cuáles son sus diferencias con la seguridad pública.

Una primera diferencia es la que existe entre los objetivos de la seguridad pública y la privada. Al respecto, Larrauri (1991: 334) presenta un listado en donde se resumen las principales características de una y otra, destacando el ámbito de acción, público o privado, a saber:

Lugar: La policía pública está en áreas públicas, la privada en sitios privados. Intereses: La policía pública protege intereses públicos, la privada intereses de los particulares. Actividad: La policía pública se ocupa más del delito, es reactiva, centrada en los aspectos morales de culpa y responsabilidad. Por su parte, la seguridad privada es preventiva e interna; en algunos casos, actúa como auxiliar de la pública. Sujetos: La policía pública tiene el carácter de funcionario, en tanto que la privada es integrada por ciudadanos. Control: La policía pública está sometida al control del Poder Ejecutivo y Legislativo, la privada sólo responde ante su empresa. Financiación: La policía pública está subvencionada por los impuestos, en tanto que la privada es sufragada por el cliente. Autodefiniciones: La policía pública se ve a sí misma como un servicio público, en tanto que la privada actúa directamente dependiente de su empresario. Organización: La policía pública tiene redes y estructuras orgánicas basadas en el servicio público, en tanto que la seguridad privada, se basa en una organización y administración empresarial.

Respecto al origen de las policías privadas, se justifican porque había "un vacío en la protección del mundo empresarial, que se agudizaba por el retraso de la policía pública respecto de las nuevas modalidades de ataque" (Larrauri, 1991: 231). La policía pública, tanto numéricamente como por la diversificación y sofisticación del crimen y la violencia, no contaba con las capacidades suficientes para atender la demanda de seguridad del sector privado, y por eso comenzó el financiamiento propio para proveerse de seguridad.

Sin embargo, la evidencia empírica e histórica de otros países muestra que la seguridad privada no surge o se incrementa exclusivamente a partir de la incidencia delictiva, sino que también hay otros factores, como "el aumento del pib, las crecientes responsabilidades civiles y penales en que pueden incurrir las empresas", "el aumento de los estándares de referencia en seguridad", "la naturaleza competitiva de la industria" (Torrente, 2016), entre otros.De acuerdo con Larrauri (1991: 231), el surgimiento de esta seguridad privada está relacionado con el derecho a la propiedad y, por ende, "en el derecho del propietario a disponer de los medios adecuados de protección": Inevitablemente, la defensa de la propiedad adquiere el carácter de control de comportamientos de los ciudadanos, con el detrimento de que este control se considera una materia privada. Por ello posiblemente se requiere de una justificación adicional invocada infinidad de veces, esto es, que la policía privada es auxiliar de la policía pública, con lo que, en últimas, su legitimidad deriva de esta delegación o adición de las fuerzas estatales.

El surgimiento de la policía privada resultó ser una alternativa más conveniente para el sector empresarial, que considera que es "más rentable y adaptable a las concretas necesidades del empresario. Es posible contratarla por tiempo parcial, por épocas determinadas, etc., no está sometida a los requisitos de funcionario público y responde directamente al empresario" (Larrauri, 1991: 232). Esto trae consigo un problema de derechos laborales para las policías privadas, del que no están exentas las policías públicas, como las jornadas laborales excesivas, la ausencia de prestaciones imprescindibles ante un trabajo de alto riesgo, entre otros asuntos que podrían extremarse en el caso de las policías privadas, sobre todo cuando no están debidamente registradas y se evade la regulación existente.

Además, desde el punto de vista de Larrauri (1991: 232), las policías privadas conservan la "simbología de la policía pública (uniforme) y de la red de contactos informales existente — debido a que numerosos miembros de la privada han sido miembros de la pública— que permite un provechoso intercambio de información". Aunque, respecto al uniforme, en algunos países se asignan colores diferentes a los distintos tipos de policías, justamente para que la sociedad pueda distinguirlos, es probable que la fuerza simbólica de la policía pública se transmita a las policías privadas. En cuanto a las redes, el hecho de que los policías privados provengan de la fuerza pública puede representar un riesgo si no se tienen los procesos de ingreso para identificar a aquellos elementos que son aptos para realizar tareas de seguridad.

CONTACTO

Contamos con amplia experiencia en materia: Corporativa, Administrativa, Comercio Electrónico, Mercantil, Laboral y de Protección de Datos Personales.

Dirección

    Ignacio Allende 283A, Planta Alta, Colonia Clavería, Alcaldía Azcapotzalco, CDMX

¿Cómo podemos ayudarte?

AVISO DE PRIVACIDAD